TriCiclos supera los 50 millones de kilos de residuos recuperados

La expansión de la economía circular en Chile, impulsada por la Ley REP y nuevas exigencias ambientales, ha transformado el reciclaje desde una práctica marginal a una estrategia cada vez más integrada en empresas y ciudades.
El reciclaje en Chile dejó hace tiempo de ser una práctica impulsada únicamente por pequeños grupos ambientalistas o iniciativas aisladas. A pocos días del Día Mundial del Reciclaje, el sector muestra señales de consolidación, empujado por regulaciones como la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), mayores exigencias de consumidores y el avance de modelos de economía circular promovidos desde el sector privado.
En ese escenario, la empresa TriCiclos informó que ha recuperado más de 50 millones de kilos de residuos desde el inicio de sus operaciones en Chile, además de impactar a más de 7,6 millones de usuarios a través de distintos proyectos vinculados a reciclaje y gestión de materiales.
“Hace 17 años el reciclaje era visto como algo muy marginal. Pero ya hoy existe mayor conciencia ciudadana y también más exigencias hacia las empresas en materia de sostenibilidad y gestión de residuos”, señaló Daniel Paredes.
Uno de los hitos más relevantes en este proceso fue la alianza entre TriCiclos y Sodimac, iniciada en 2010 con la instalación de un Punto Limpio en la comuna de La Reina, en un momento en que Chile aún no contaba con un marco regulatorio robusto para el reciclaje.
La red desarrollada entre ambas organizaciones se ha expandido desde Arica hasta Castro e integra municipios, recicladores, operadores logísticos, plantas valorizadoras y sistemas REP. Según datos entregados por la compañía, esta infraestructura ha permitido recuperar más de 33 millones de kilos de materiales reciclables y acumular más de 5,2 millones de visitas ciudadanas.
Entre los residuos recuperados destacan más de 15,7 millones de kilos de vidrio, 12,6 millones de kilos de celulosa y cerca de 3,8 millones de kilos de plásticos. La empresa asegura además que estas acciones han evitado la emisión de más de 197 mil toneladas de CO2, una cifra equivalente a retirar cerca de 44 mil automóviles de circulación.
Pero el impacto, sostienen desde TriCiclos, no ha sido únicamente operacional. Durante estos años, los puntos limpios también se han convertido en espacios de educación ambiental y participación ciudadana, incorporando campañas para la recuperación de residuos electrónicos, celulares, libros, muebles y otros materiales complejos.
El crecimiento de la industria coincide con una etapa de mayor presión regulatoria y de cambios culturales en torno al manejo de residuos. Para Paredes, el desafío ahora pasa por avanzar hacia sistemas más eficientes y colaborativos.
“Hoy gestionar residuos ya no se limita a su disposición final. Se ha transformado en una decisión estratégica que impacta la eficiencia operativa, el cumplimiento normativo y el posicionamiento sostenible de las organizaciones”, afirmó.



