Residuos tecnológicos encuentran nueva vida en telecomunicaciones

La gestión de cables y equipos fuera de uso evitó la emisión de más de 323 toneladas de CO2 durante 2025, en una señal de cómo la economía circular comienza a ganar espacio en la industria tecnológica chilena.
Por Equipo de Preservar/Agencias
La transición hacia una economía más sostenible ya no pasa solo por energías renovables o electromovilidad. También avanza, silenciosamente, en sectores menos visibles como las telecomunicaciones, donde el volumen de residuos electrónicos crece al ritmo de la digitalización.
En ese escenario, la reutilización y valorización de infraestructura tecnológica en desuso comienza a abrirse paso como una herramienta concreta para reducir impactos ambientales. Durante 2025, la empresa de telecomunicaciones Gtd gestionó 179 toneladas de activos tecnológicos fuera de servicio —entre cables, equipos y dispositivos— en alianza con la firma especializada Minera Urbana.
Del total procesado, 126 toneladas correspondieron a cables y otras 53 toneladas a equipos tecnológicos, equivalentes a cerca de 49 mil dispositivos. Según informó la compañía, todos los materiales fueron sometidos a procesos de trazabilidad y destrucción segura de datos antes de su valorización o disposición final.
La iniciativa refleja una tendencia creciente en la industria tecnológica: transformar residuos electrónicos en materias primas secundarias capaces de reincorporarse a nuevos procesos productivos, reduciendo así la extracción de recursos naturales y el volumen de desechos destinados a vertederos.
En total, 102 toneladas de materiales fueron recicladas, alcanzando una tasa de valorización de 57,3%. El resto fue dispuesto mediante mecanismos considerados ambientalmente responsables.
Uno de los focos del proyecto estuvo en la desconexión de antiguas centrales telefónicas públicas, infraestructura que aún acumulaba grandes volúmenes de cobre, componentes electrónicos y equipamiento obsoleto. A ello se sumó un sistema de logística reversa para recuperar hardware residencial y comercial, además de servicios especializados para la destrucción in situ de unidades de almacenamiento de datos.
“La transparencia es fundamental para generar confianza digital. Haber transformado más de 100 toneladas de activos en nuevas materias primas demuestra que es posible combinar eficiencia operacional con protección ambiental”, señaló Jorge Vita, gerente de Contraloría y Asuntos Corporativos de Gtd.
El crecimiento de los residuos electrónicos se ha convertido en una de las principales preocupaciones ambientales asociadas a la economía digital. Según organismos internacionales, este tipo de desechos es uno de los flujos de residuos que más rápido aumenta en el mundo, impulsado por la renovación acelerada de dispositivos y equipos tecnológicos.
Frente a ese escenario, modelos de economía circular como el implementado en la industria de telecomunicaciones comienzan a perfilarse como parte de la respuesta para reducir la huella ambiental de la transformación digital.



