Chile supera el 60% renovable y apuesta por redes inteligentes

El crecimiento de la energía solar y eólica llevó a Chile a superar el 60% de generación eléctrica renovable en 2025. Sin embargo, la rápida transformación de la matriz energética también está impulsando nuevos desafíos para la estabilidad y operación del sistema eléctrico nacional.
Por Equipo de Preservar/Agencias
La transformación energética de Chile sigue acelerándose. Durante 2025, las energías renovables generaron el 63,3% de la electricidad del país y, de ese total, un 42,4% correspondió a fuentes renovables no convencionales, como energía solar, eólica, biomasa y geotermia, según cifras de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA).
El avance ha sido especialmente visible en el norte del país, donde la expansión de los parques solares permitió que, en varios momentos del año, la generación proveniente de fuentes limpias superara el 80% de la matriz eléctrica nacional. Este crecimiento consolida a Chile como uno de los líderes regionales en transición energética, aunque también abre nuevos desafíos para la operación del sistema eléctrico.
A diferencia de las centrales térmicas o hidroeléctricas tradicionales, las energías solar y eólica dependen de condiciones climáticas variables. Esa característica obliga a contar con sistemas de gestión más flexibles y con mayor capacidad de monitoreo y coordinación para asegurar la estabilidad de la red.
En este escenario, la digitalización y la automatización industrial comienzan a ganar protagonismo. Las nuevas tecnologías permiten analizar datos en tiempo real, anticipar fallas y optimizar el funcionamiento de centrales, subestaciones y líneas de transmisión, elementos considerados clave para mantener la continuidad operacional del sistema eléctrico.
Entre las soluciones que actualmente se desarrollan para enfrentar estos desafíos destacan las plataformas basadas en software capaces de integrar control operativo y análisis predictivo. Estas herramientas utilizan tecnologías como computación en el borde (edge computing) y virtualización de controladores industriales para detectar posibles fallas antes de que provoquen interrupciones.
“La creciente participación de energías renovables exige una operación cada vez más flexible del sistema eléctrico. La digitalización y la automatización permiten advertir eventos, optimizar el uso de la energía y mejorar la continuidad operacional de las infraestructuras críticas”, afirmó Adriana Fonseca, directora de Industrial Automation en Schneider Electric.
La especialista explicó además que las nuevas arquitecturas tecnológicas permiten separar el software de control del hardware industrial, facilitando la modernización de instalaciones existentes sin necesidad de reemplazar toda la infraestructura.
Expertos del sector coinciden en que la modernización tecnológica será un componente central para consolidar la descarbonización de la matriz energética chilena. El creciente peso de las energías renovables, junto con la necesidad de mantener la estabilidad y seguridad del suministro eléctrico, está impulsando una transición donde la automatización, la inteligencia artificial y el análisis de datos en tiempo real jugarán un rol cada vez más relevante.



