Impulsan red de sitios seguros para conservar flora nativa en riesgo

Fruto del Belloto del Norte
La iniciativa busca proteger flora amenazada fuera de su hábitat natural, en un contexto de creciente pérdida de biodiversidad.
Por Equipo de Preservar/Agencias
En medio de la crisis global de biodiversidad, distintas iniciativas comienzan a tomar forma en Chile con un objetivo claro: resguardar especies nativas que enfrentan un escenario cada vez más adverso. Una de ellas es la red de “Sitios Seguros de Conservación”, que suma un nuevo espacio en la zona central del país y refuerza el foco en la protección de flora endémica.
El avance se dio en el marco de una charla internacional liderada por el científico escocés Martin Gardner, especialista en conservación de plantas y coníferas, quien abordó la importancia de crear y mantener espacios destinados a la protección de especies fuera de su entorno natural. Este enfoque —conocido como conservación ex situ— permite preservar la diversidad genética en contextos donde la degradación de hábitats avanza más rápido que las capacidades de protección.
Durante su exposición, Gardner advirtió que, aunque el sur de Chile concentra gran parte de las áreas protegidas, es en la zona centro y norte donde se encuentra una mayor riqueza de especies endémicas, muchas de ellas bajo amenaza por factores como el cambio de uso de suelo y la expansión urbana.
En ese contexto, se concretó la renovación de un acuerdo entre Reale Seguros, Fundación Chilco y el Prince of Wales Country Club, permitiendo consolidar a este último como un nuevo “Sitio Seguro de Conservación”. Con esto, ya son ocho los espacios de este tipo en el país, orientados a resguardar especies en riesgo mediante colecciones vivas.
El sitio alberga actualmente 57 ejemplares de siete especies nativas amenazadas, entre ellas el belloto del norte, belloto del sur, naranjillo, lingue y patagua. Todas ellas forman parte de ecosistemas altamente presionados y cuya conservación resulta clave para mantener el equilibrio ecológico.
Desde Fundación Chilco destacan que estos espacios funcionan como verdaderos reservorios de biodiversidad, permitiendo no solo proteger especies, sino también fortalecer su resiliencia frente a los efectos del cambio climático. La estrategia apunta a complementar los esfuerzos de conservación en áreas silvestres, especialmente en territorios donde la protección in situ es más limitada.
La experiencia chilena se inspira en modelos internacionales como el desarrollado por el Jardín Botánico de Edimburgo, que ha impulsado una red de más de 270 sitios seguros en el Reino Unido. La meta, según los impulsores de la iniciativa, es seguir ampliando estos espacios en el país para enfrentar de manera más efectiva la pérdida de biodiversidad.



