Indonesia enfrenta la desaparición de sus últimos glaciares

Foto: BMKG
El retroceso acelerado del hielo tropical en Papúa se convierte en una señal de alarma global sobre los efectos del calentamiento climático.
Por Equipo de Preservar/Columbia Climate School.
En las montañas de Papúa, en Indonesia, sobreviven los últimos glaciares tropicales del sudeste asiático. Pero los científicos advierten que podrían desaparecer antes de que termine esta década. Lo que ocurre en esa remota región ecuatorial no solo representa una pérdida geográfica inédita: también es una advertencia sobre la velocidad con la que el cambio climático está alterando algunos de los ecosistemas más frágiles del planeta.
Los glaciares ubicados cerca del monte Puncak Jaya —conocidos como los “glaciares eternos”— han perdido cerca del 97% de su masa desde 1980, según investigaciones recientes citadas por el Observatorio Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia. Los especialistas estiman que el hielo restante podría extinguirse completamente hacia 2030, e incluso antes si eventos extremos como El Niño continúan intensificándose.
“El destino de estos glaciares ya parece sellado”, afirmó el geólogo de la Universidad de Columbia Mike Kaplan , quien además advirtió que los glaciares tropicales funcionan como “el canario en la mina”, al reaccionar antes que otros sistemas montañosos frente al calentamiento global.
La desaparición de estos glaciares tiene un valor simbólico y científico. Los glaciares tropicales son especialmente sensibles a las variaciones de temperatura y suelen reaccionar más rápido que los ubicados en latitudes altas. Por eso, investigadores los describen como una señal temprana de lo que podría ocurrir en otras regiones montañosas del planeta.
“Con la creciente probabilidad de un El Niño fuerte, la desaparición de los glaciares indonesios probablemente ocurra en 2026 o 2027”, señaló Donaldi Permana de BMKG (Agencia meteorológica, climatológica y geofísica de Indonesia). El científico sostuvo que el fenómeno climático provoca menos nieve en altura y acelera el deshielo, lo que podría convertirse en “la sentencia de muerte para glaciares pequeños”.
Además de la pérdida ambiental, el fenómeno amenaza un patrimonio cultural profundamente ligado a las comunidades indígenas de Papúa. Para muchos habitantes locales, las nieves perpetuas forman parte de su identidad territorial y espiritual. Su desaparición marca también el fin de un paisaje que ha existido durante miles de años.
Las investigaciones muestran que el retroceso del hielo se ha acelerado en los últimos años debido al aumento sostenido de las temperaturas globales y a fenómenos climáticos extremos. Durante el episodio de El Niño de 2015-2016, por ejemplo, el espesor de los glaciares disminuyó varias veces más rápido de lo habitual.
El caso de Indonesia se suma a otros países que ya han perdido completamente sus glaciares, como Venezuela y Eslovenia. Y aunque el volumen de hielo involucrado es pequeño comparado con Groenlandia o la Antártica, los expertos subrayan que el mensaje es contundente: incluso los ecosistemas considerados permanentes pueden desaparecer en cuestión de décadas bajo un escenario de calentamiento acelerado.



