Antofagasta: energía solar para hogares vulnerables sin conexión a la red

Foto: Saya Kimura / Pexels
La iniciativa Luz de Antofagasta comenzará con un piloto y un estudio de viabilidad para llevar soluciones fotovoltaicas de autoconsumo a viviendas que actualmente no están conectadas a la red eléctrica.
Por Equipo de Preservar.
El Gobierno de Chile y la empresa energética Grenergy firmaron este viernes en Madrid una declaración de intenciones para impulsar el proyecto Luz Antofagasta, una iniciativa que busca reducir las brechas de acceso a la energía en hogares vulnerables de la región de Antofagasta que actualmente no cuentan con conexión a la red eléctrica.
El acuerdo fue suscrito por la ministra de Energía, Ximena Rincón, y el CEO de Grenergy, David Ruiz de Andrés, en el marco de la celebración del Chile Day. La iniciativa contempla inicialmente una fase piloto de diagnóstico que permitirá determinar la viabilidad y las características de un proyecto de mayor alcance.
La propuesta considera la instalación de soluciones fotovoltaicas de autoconsumo en viviendas sin conexión a la red. El foco inicial estará puesto en comunas como Tocopilla y Calama, donde, según el comunicado, se concentra una parte importante de esta necesidad.
Un proyecto que parte con un piloto
Grenergy se comprometió a financiar la primera etapa, que incluirá un proyecto piloto y un estudio de viabilidad. Los resultados de este diagnóstico serán determinantes para definir las siguientes fases, así como el número de hogares que eventualmente podrían beneficiarse.
El alcance final dependerá también del modelo de financiación público-privada que se establezca. Para avanzar en las próximas etapas se contempla la participación del Ministerio de Energía, la Agencia de Sostenibilidad Energética y otras entidades públicas nacionales y regionales.
La iniciativa plantea así una fórmula de colaboración entre el Estado y una empresa privada para abordar una brecha de acceso a la energía mediante tecnologías renovables.
Llevar la transición energética a las comunidades
El proyecto surgió a partir de la inauguración de Elena, la planta híbrida de Grenergy en Antofagasta. Durante esa actividad, realizada en junio, se puso de relieve el desafío de que el desarrollo de nuevas infraestructuras energéticas también se traduzca en beneficios concretos para las personas y comunidades de los territorios donde se emplazan.
Para la ministra Ximena Rincón, la iniciativa representa un primer paso hacia ese objetivo. “Cuando el Presidente nos manda a resolver los problemas de las personas en el país, este es precisamente un primer paso en esa dirección”, señaló.
La secretaria de Estado destacó además que el proyecto busca avanzar más allá de los aspectos regulatorios y entregar soluciones concretas a las personas.
Desde Grenergy, su CEO, David Ruiz de Andrés, destacó que la iniciativa refleja el compromiso de la compañía con una transición energética que tenga impacto en las comunidades.
“Cuando el sector público y el privado trabajan con un objetivo común, el alcance puede ser mucho mayor”, afirmó, y manifestó su expectativa de ampliar la iniciativa en futuras etapas.
Antofagasta como polo de energía renovable y almacenamiento
El proyecto se inserta en una estrategia de expansión de Grenergy en Chile, país que la compañía identifica como su principal mercado en Latinoamérica y uno de sus destinos estratégicos de inversión.
Según el comunicado, la empresa ha invertido cerca de US$2.800 millones en Chile durante los últimos 13 años y proyecta elevar esa cifra hasta los US$5.000 millones en 2028.
La compañía también señala que es uno de los principales actores en el desarrollo de almacenamiento energético en el país. A través de sus plataformas Oasis de Atacama y Oasis Central, suma una capacidad de 3,6 GW de energía solar y 19,2 GWh de almacenamiento.
El desafío ahora será trasladar parte de ese desarrollo energético a una dimensión directamente vinculada con el acceso a la electricidad. Para Luz Antofagasta, ese proceso recién comienza: el diagnóstico técnico y el modelo de colaboración público-privada determinarán hasta dónde podrá escalar la iniciativa y cuántos hogares podrán finalmente beneficiarse.



