WWF pide investigar la muerte de una ballena enmallada en Antofagasta

24 julio, 2026
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Foto: Elianne Dipp / Pexels

La organización ambientalista alertó que el caso evidencia una amenaza creciente para los grandes cetáceos y exigió reforzar la fiscalización y la prevención.

Por Equipo de Preservar

La muerte de una ballena jorobada juvenil encontrada enredada en redes de pesca en la playa Hornitos, en la Región de Antofagasta, reabrió el debate sobre los riesgos que enfrenta la fauna marina por la interacción con la actividad pesquera. Frente al hecho, WWF Chile solicitó una investigación para esclarecer las circunstancias del caso y determinar eventuales responsabilidades.

La organización sostuvo que la muerte del cetáceo constituye una señal de alerta sobre una de las principales amenazas que afectan a las grandes ballenas en el Pacífico Oriental: el enmalle en artes de pesca. Por ello, llamó a fortalecer las medidas de prevención, la fiscalización y la aplicación de sanciones cuando existan infracciones a la normativa vigente.

«Cada ballena que muere por causas evitables representa una pérdida irreparable para la biodiversidad», señaló Yacqueline Montecinos, coordinadora de Biodiversidad Marina y Políticas Oceánicas de WWF Chile. La especialista añadió que resulta indispensable identificar la propiedad y ubicación de las artes de pesca para facilitar la fiscalización y prevenir nuevos incidentes.

Según explicó la organización, las interacciones entre grandes cetáceos y actividades pesqueras constituyen actualmente la principal causa de muerte de estas especies a nivel mundial. En Chile, la ballena jorobada está clasificada como «Vulnerable» y enfrenta además amenazas como las colisiones con embarcaciones, el ruido submarino, la contaminación y los efectos del cambio climático.

WWF advirtió que los registros de ballenas enmalladas han aumentado tanto en Chile como en el resto del Pacífico Oriental, por lo que considera urgente avanzar hacia prácticas pesqueras más seguras, mejorar el monitoreo de las interacciones entre la pesca y la fauna marina y fortalecer la cooperación entre los países de la región.

La organización enmarcó este llamado en la iniciativa Corredor Azul del Pacífico Oriental, un esfuerzo internacional orientado a proteger las rutas migratorias que conectan Alaska con la Península Antártica y que son utilizadas por ballenas, delfines, tiburones y tortugas marinas. El proyecto busca coordinar acciones frente a amenazas compartidas como el enmalle, las colisiones con embarcaciones, el tráfico marítimo, el ruido submarino y la contaminación.

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