ONU exige acelerar el fin de los combustibles fósiles

Foto: UN Photo/Marian Blondeel
El secretario general de la ONU, António Guterres , presentó una hoja de ruta para abandonar los combustibles fósiles, impulsar las energías renovables y obligar a la industria de la inteligencia artificial a transparentar su impacto ambiental.
Por Equipo de Preservar/Noticias ONU
La crisis climática y la creciente inestabilidad geopolítica tienen un origen común: la dependencia mundial de los combustibles fósiles. Ese fue el mensaje central que lanzó el secretario general de la ONU, António Guterres, durante la Semana de Acción Climática de Londres, donde presentó una ambiciosa hoja de ruta para acelerar la transición energética global y reducir las emisiones que alimentan el calentamiento del planeta.
En un contexto marcado por una intensa ola de calor que afecta a Europa y por las tensiones en Oriente Medio, Guterres advirtió que el petróleo y el gas no solo profundizan la emergencia climática, sino que también exponen a las economías a nuevas crisis energéticas. Como ejemplo citó las alteraciones en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz y los efectos de la confrontación entre Irán, Israel y Estados Unidos.
“Estas crisis pueden parecer separadas, pero comparten el mismo origen destructivo: los combustibles fósiles”, afirmó. Para el líder de Naciones Unidas, la única salida viable es una transición “rápida y justa” hacia las energías limpias, acompañada de medidas de adaptación y apoyo a las comunidades más vulnerables.
La década decisiva
Más de diez años después de la firma del Acuerdo de París, la ONU insiste en que el margen para contener el calentamiento global se está agotando. Los científicos advierten que el umbral de 1,5 °C podría superarse en los próximos años, con consecuencias potencialmente irreversibles para ecosistemas, ciudades costeras y millones de personas.
Guterres recordó que cada décima de grado adicional implica mayores riesgos de deshielo, pérdida de arrecifes de coral, aumento del nivel del mar y desplazamientos masivos de población. “Cada fracción de grado importa”, subrayó.
Energía limpia frente a la crisis
El secretario general sostuvo que, a diferencia de las crisis energéticas de décadas anteriores, hoy existe una alternativa tecnológica y económicamente viable. Según destacó, el costo de la energía solar ha caído cerca de un 90% desde 2010, mientras que la energía eólica terrestre ha reducido sus costos en más de un 70% y el almacenamiento mediante baterías en un 95%.
Además, la inversión mundial en energías limpias ya supera ampliamente a la destinada a combustibles fósiles.
“No hay embargos sobre la luz del sol ni bloqueos al viento”, resumió Guterres, en una de las frases más comentadas de su intervención.
Siete pasos para abandonar los fósiles
La propuesta de Naciones Unidas se estructura en siete líneas de acción.
La primera apunta a reducir drásticamente las emisiones durante esta década para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050, con especial énfasis en la disminución del metano, un gas con un elevado potencial de calentamiento.
La segunda plantea eliminar los subsidios a nuevos proyectos de combustibles fósiles y gravar las ganancias extraordinarias de las grandes petroleras para financiar la transición energética y apoyar a las comunidades más afectadas.
El tercer punto pone el foco en la inteligencia artificial. Guterres pidió que las grandes empresas tecnológicas informen públicamente la huella de carbono, agua y suelo de sus centros de datos, y que estos operen exclusivamente con energías renovables antes de 2030.
Según explicó, los centros de datos vinculados a la IA ya consumen más electricidad que la mayoría de los países y podrían llegar a utilizar cantidades de agua equivalentes a las necesidades básicas anuales de toda la población del África subsahariana.
Una transición con justicia climática
La hoja de ruta también enfatiza la necesidad de que la transición energética genere empleo, fortalezca las economías locales y permita que los países en desarrollo participen de los beneficios de la nueva economía verde.
Guterres llamó además a aumentar la inversión en adaptación climática, sistemas de alerta temprana e infraestructura resiliente para enfrentar fenómenos extremos cada vez más frecuentes.
Otro de los ejes centrales es la financiación. El secretario general criticó las dificultades que enfrentan las naciones de menores ingresos para acceder a créditos asequibles y pidió movilizar recursos internacionales a gran escala para impulsar proyectos de energía limpia y resiliencia climática.
Combatir la desinformación
La última prioridad identificada por Naciones Unidas es la defensa de la ciencia frente a la desinformación.
Guterres alertó que existen campañas destinadas a retrasar la acción climática y proteger intereses económicos vinculados a los combustibles fósiles. Por ello, llamó a reforzar el acceso a información confiable y a proteger el trabajo de periodistas y defensores ambientales.
“La transición ya no está en discusión”, concluyó. “Será gestionada o caótica, justa o desigual. Y esas decisiones siguen estando en nuestras manos”.



