Ñuble rechaza proyecto de nuevo relleno sanitario por impacto ambiental y territorial

El Consejo Regional de Ñuble aprobó por unanimidad un pronunciamiento desfavorable al proyecto “Relleno Sanitario y Centro de Manejo de Residuos Ñuble Sustentable”, iniciativa que busca instalarse en Chillán Viejo. El informe técnico que sustentó la decisión concluyó que la propuesta es incompatible con la Estrategia Regional de Desarrollo Ñuble 2030 y mantiene incertidumbres relevantes sobre sus efectos en el agua, la biodiversidad y la calidad de vida de las comunidades.
Por Equipo de Preservar
La votación del CORE terminó con un resultado de 15 a 0, en una sesión encabezada por el gobernador regional, Óscar Crisóstomo. Desde el Gobierno Regional señalaron que el proyecto contradice los objetivos de desarrollo sostenible definidos para la región y que podría profundizar la presión ambiental que ya enfrenta el sector.
El gobernador sostuvo que la iniciativa no se alinea con la planificación territorial ni con una visión moderna de gestión de residuos basada en la reducción, la reutilización y el reciclaje. A su juicio, la instalación del relleno podría agravar problemas asociados a olores, ruido y afectación de la fauna.
Durante la discusión, integrantes de la Comisión de Salud y Medio Ambiente advirtieron que la zona ya concentra infraestructura vinculada al manejo de residuos, por lo que la llegada de nuevas instalaciones podría reforzar un escenario de saturación ambiental. El consejero Wilson Ponce planteó además dudas sobre el impacto en los recursos hídricos y la biodiversidad, así como sobre el deterioro de la calidad de vida de las comunidades cercanas.
El proyecto contempla una vida útil de 13 años para recibir residuos sólidos domiciliarios de Chillán y Chillán Viejo. Su diseño considera el ingreso de unas 7.300 toneladas mensuales de basura, una capacidad cercana a 1,5 millones de metros cúbicos, celdas de disposición de hasta 30 metros de altura, una planta de tratamiento de lixiviados y una instalación para recuperar materiales reciclables.
El informe técnico advierte que persisten incertidumbres sobre la protección de las aguas superficiales y subterráneas, el control de olores, la generación de ruido y la posibilidad de evitar impactos acumulativos sobre las comunidades vecinas.
En Chile, la evaluación de este tipo de proyectos corresponde al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), que administra el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. En esa instancia, los servicios públicos emiten pronunciamientos técnicos que luego son considerados por la autoridad ambiental antes de una resolución definitiva.
Aunque el pronunciamiento del Consejo Regional no es vinculante, sí representa una señal política y técnica relevante dentro del proceso. Ahora será la Comisión de Evaluación Ambiental de Ñuble la que deberá resolver el futuro del proyecto, considerando las observaciones formuladas por los organismos públicos y la participación ciudadana desarrollada durante la tramitación.



