La desnutrición silenciosa amenaza a la fauna bajo cuidado humano

1 julio, 2026
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Foto: Dalton Douglas / Pexels

Veterinarios alertan que miles de animales en zoológicos, bioparques, centros de rehabilitación e incluso hogares pueden sufrir deficiencias nutricionales pese a recibir alimento todos los días, una situación que compromete su salud, reproducción y posibilidades de conservación.

Por Equipo de Preservar/Agencias

En apariencia, comen todos los días y mantienen una rutina normal. Sin embargo, muchos animales bajo cuidado humano pueden estar sufriendo una forma de desnutrición difícil de detectar: aquella provocada por dietas que no cubren sus necesidades nutricionales específicas. El problema afecta tanto a mascotas exóticas como a especies silvestres mantenidas en bioparques, zoológicos y centros de rehabilitación, donde una alimentación inadecuada puede comprometer la salud de los ejemplares e incluso el éxito de los programas de conservación.

La advertencia cobra especial relevancia en un escenario marcado por la acelerada pérdida de biodiversidad. La Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES) estima que cerca de un millón de especies están en riesgo de extinción debido a la destrucción de hábitats, el cambio climático, la contaminación y otras presiones humanas. En ese contexto, cada ejemplar recuperado y reinsertado en la naturaleza adquiere un valor estratégico.

«Los manejos preventivos en medicina zoológica suelen ser anuales, lo que muchas veces lleva a detectar estos problemas cuando las deficiencias nutricionales llevan meses desarrollándose», explica Raimundo Meza Flores, director médico veterinario del Bioparque Fundo El Carmen. A ello se suma que muchas especies ocultan naturalmente los signos de enfermedad, dificultando aún más un diagnóstico precoz.

Según el especialista, el error más frecuente consiste en asumir que una alimentación abundante equivale a una buena nutrición. «Un animal puede comer diariamente y, aun así, mostrar signos de desnutrición. El problema no siempre es la cantidad de alimento, sino que la dieta no esté balanceada de acuerdo con los requerimientos del ejemplar», afirma.

Un desafío para la conservación y la tenencia responsable

Diseñar una dieta adecuada para animales silvestres implica mucho más que proporcionar alimento. En la naturaleza, las especies consumen una combinación de frutos, semillas, insectos, presas o vegetación que varía según la estación del año, la edad y las condiciones del entorno. Replicar esa complejidad bajo cuidado humano requiere conocimiento científico y alimentos formulados específicamente para cada especie.

La correcta nutrición forma parte de las denominadas Cinco Libertades del Bienestar Animal, reconocidas internacionalmente por la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH), y constituye uno de los pilares de la medicina preventiva en zoológicos y centros de conservación.

«El objetivo es mantener a los animales en un estado óptimo de salud física, mental y social, permitiéndoles expresar sus comportamientos naturales, incluida la reproducción», señala Paulo Pascual, director técnico de Animal Care y representante de Mazuri.

Diversas investigaciones desarrolladas por asociaciones internacionales de zoológicos, como la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA), muestran que una nutrición adecuada mejora la respuesta inmunológica, reduce enfermedades metabólicas y aumenta el éxito reproductivo de numerosas especies mantenidas bajo cuidado humano.

El problema, sin embargo, también está presente en los hogares. Los especialistas observan con frecuencia conejos y cuyes alimentados únicamente con pellets, aves ornamentales cuya dieta se basa solo en semillas y reptiles herbívoros que reciben alimentos insuficientemente variados. Estas prácticas pueden generar carencias nutricionales que pasan inadvertidas durante largos períodos.

Uno de los mayores desafíos es precisamente detectar esas deficiencias antes de que produzcan daños irreversibles. En aves, por ejemplo, el plumaje dificulta evaluar la condición corporal, mientras que en reptiles la desnutrición suele hacerse evidente cuando el deterioro ya es avanzado.

En Chile, numerosos centros de rehabilitación trabajan con ejemplares afectados por incendios forestales, atropellos, ataques de perros, contaminación y otras amenazas asociadas a la actividad humana. En estos casos, una alimentación adecuada resulta tan importante como los tratamientos veterinarios para lograr que los animales recuperen las condiciones necesarias para regresar a su ambiente natural.

Para los especialistas, el desafío pasa también por fortalecer la educación sobre nutrición animal. Comprender que cada especie posee requerimientos específicos constituye, sostienen, un paso esencial para mejorar el bienestar de las mascotas y reforzar los esfuerzos de conservación de la fauna silvestre.

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