Gtd mide su huella de carbono y acelera agenda climática

La firma de telecomunicaciones obtuvo el Sello Huella Chile, una certificación estatal que reconoce el inicio de la medición de sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Por Equipo de Preservar/Agencias
La industria tecnológica suele asociarse a innovación y conectividad, pero cada vez más empresas del sector comienzan a enfrentar otra exigencia: transparentar su impacto ambiental. En ese escenario, la compañía de telecomunicaciones y servicios tecnológicos Gtd anunció la obtención del Sello Huella Chile, un reconocimiento entregado por el Ministerio del Medio Ambiente que acredita el inicio formal de la medición de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
La certificación, correspondiente a la categoría “Cuantificación”, marca el primer paso dentro del programa estatal que busca impulsar la gestión de la huella de carbono en organizaciones públicas y privadas. El proceso implica identificar y medir las emisiones asociadas a la operación de la empresa, una etapa considerada clave para avanzar posteriormente en metas de reducción y mitigación.
Aunque el anuncio fue presentado por la compañía como un hito corporativo, el trasfondo responde a una presión creciente sobre sectores intensivos en infraestructura digital y consumo energético. Data centers, redes de conectividad y servicios en la nube forman parte de una industria cuyo crecimiento también ha elevado las exigencias en materia de sostenibilidad y eficiencia energética.
Desde Gtd señalaron que la medición de emisiones permitirá fortalecer su estrategia ambiental y avanzar hacia una operación más eficiente. Rodrigo Ulloa, gerente de Operaciones de Gtdata Holdco, sostuvo que la sostenibilidad “debe ser parte de la operación y de cada decisión que tomamos”.
El Sello Huella Chile es gestionado por el Departamento de Mitigación y Transparencia Climática del Ministerio del Medio Ambiente y reconoce a organizaciones que comienzan a incorporar estándares de gestión climática en sus procesos. En los últimos años, el instrumento ha ganado relevancia entre empresas que buscan alinearse con compromisos ambientales, reportes ESG y nuevas exigencias regulatorias vinculadas al cambio climático.
La compañía, con presencia en países como Chile, Perú, Colombia, México y España, opera además una red de centros de datos distribuidos en Santiago, Puerto Montt, Lima y Medellín. Ese tipo de infraestructura se ha convertido en uno de los focos de atención dentro de la discusión global sobre sostenibilidad tecnológica, debido al alto consumo energético asociado al almacenamiento y procesamiento de datos.
En paralelo, el avance de programas de medición de emisiones en empresas chilenas ocurre en un contexto en que el país busca consolidar sus metas de carbono neutralidad hacia 2050, impulsando mecanismos de reporte y trazabilidad ambiental en distintos sectores productivos.



