Escurrimientos mineros reavivan conflicto el ambiental en Puchuncaví

3 septiembre, 2026
Humedal Campiche

Foto: Giovanni Saavedra / Google Maps

La comunidad y el municipio denunciaron ante la SMA el arrastre de sedimentos y espumas desde una faena minera tras las últimas lluvias.

Por Equipo de Preservar.

Vecinos y la Municipalidad de Puchuncaví han puesto nuevamente el foco sobre la faena de Minera Montecarmelo, tras denunciar ante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) nuevos escurrimientos y arrastre de sedimentos desde sus instalaciones hacia una quebrada que mantiene conexión hidráulica con el humedal Los Maitenes-Campiche.

Los antecedentes fueron ingresados luego de las precipitaciones registradas entre el 16 y el 21 de julio. Según la denuncia presentada por el agricultor y habitante de Los Maitenes Manuel Vega Puelles, las lluvias provocaron el movimiento de materiales desde las instalaciones del proyecto “Procesamiento de Sales Metálicas”, actualmente en etapa de cierre.

El municipio también remitió antecedentes a la SMA. En una inspección técnica realizada el 22 de julio en la quebrada situada junto a las faenas mineras, funcionarios municipales constataron, según el oficio enviado por el alcalde Marcos Morales, la presencia de escurrimientos y acumulaciones de espuma densa a lo largo del cauce.

La municipalidad advirtió que esta quebrada funciona como una vía natural de drenaje y presenta conectividad hidráulica directa con el Humedal Los Maitenes-Campiche. Por ello, planteó que el ecosistema podría verse comprometido si los materiales arrastrados alcanzan el cuerpo de agua.

Un conflicto que se arrastra desde 2016

La nueva denuncia se suma a un conflicto ambiental que, según los vecinos, permanece sin una solución definitiva. El Segundo Tribunal Ambiental ordenó en mayo de 2019 a Minera Montecarmelo ejecutar un plan de reparación de la quebrada y de las zonas afectadas por daños ambientales asociados a hechos ocurridos en 2016.

Sin embargo, la propuesta de reparación presentada por la empresa fue posteriormente rechazada por la SMA mediante la Resolución Exenta N.º 70, de enero de 2022.

El comunicado precisa que el actual proceso de cierre de la faena corresponde a un procedimiento distinto de la obligación de reparación ambiental derivada de aquella sentencia. El Plan de Cierre definitivo del proyecto fue aprobado por Sernageomin en enero de 2025 y contempla compromisos relacionados con la estabilidad física y el control ambiental.

Para los habitantes de la zona, la situación vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de los terrenos agrícolas y de los ecosistemas cercanos frente a episodios de precipitaciones intensas.

“Llevamos años exigiendo soluciones definitivas y viendo cómo los procesos quedan en nada mientras los problemas siguen ahí”, afirmó Vega Puelles, quien sostuvo que cada episodio de lluvias intensas genera preocupación por una eventual afectación de los suelos, cursos de agua y del humedal.

La comunidad pide determinar el origen de los materiales

Los antecedentes entregados a la SMA y al municipio incluyen fotografías y registros de video en los que se observan materiales de coloraciones atípicas, sedimentos y espumas en los cauces naturales.

Los denunciantes reclaman ahora una evaluación técnica que permita establecer la composición de los materiales, determinar su procedencia y evaluar sus eventuales efectos ambientales, así como las responsabilidades que correspondan.

La SMA deberá analizar los antecedentes presentados para determinar las acciones de fiscalización que correspondan. Mientras tanto, el caso vuelve a poner bajo observación la relación entre el cierre de una faena minera, la estabilidad de sus instalaciones y la protección de ecosistemas ubicados aguas abajo.

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