Envases circulares: la industria choca con sus propios límites

Foto: Letícia Alvares / Pexels
El sector del packaging acelera la incorporación de materiales reciclados y renovables, pero enfrenta restricciones normativas, exigencias sanitarias y desafíos técnicos que ralentizan la transición hacia modelos realmente circulares.
Por Equipo de Preservar/Agencias
La industria de los envases avanza hacia diseños más sostenibles, pero el camino hacia una circularidad plena sigue estando lleno de obstáculos. Aunque la presión regulatoria y la demanda de consumidores han impulsado importantes innovaciones en materiales y procesos, los fabricantes aún deben equilibrar exigencias ambientales con estándares de seguridad alimentaria, eficiencia productiva y competitividad económica.
Uno de los principales desafíos se encuentra en el uso de materiales reciclados en envases destinados al contacto directo con alimentos. Si bien el reciclaje de envases ya es una práctica consolidada en numerosos mercados, las regulaciones sanitarias continúan imponiendo restricciones para garantizar la inocuidad de los productos. Esto limita, por ahora, la posibilidad de incorporar material reciclado en todos los componentes de un envase alimentario.
En este contexto, las empresas han optado por estrategias intermedias. Entre ellas destacan la utilización de materiales reciclados en capas o elementos que no entran en contacto con los alimentos y la incorporación de materias primas de origen renovable, como polímeros derivados de fuentes vegetales o cartón proveniente de bosques certificados.
La transformación también implica desafíos de ingeniería. Algunos materiales reciclados presentan características distintas a las materias primas vírgenes, lo que obliga a rediseñar estructuras para mantener resistencia, protección y durabilidad. La ecuación se vuelve aún más compleja cuando entran en juego variables como el peso de los envases, un aspecto relevante en normativas como la Ley REP en Chile, que busca reducir la generación de residuos y fomentar una gestión más eficiente de los materiales.
“La industria ha avanzado significativamente en reciclabilidad y en el desarrollo de materiales alternativos. Sin embargo, existen regulaciones de seguridad alimentaria que establecen criterios específicos para el uso de materiales reciclados en contacto directo con alimentos. Son aspectos que toda la industria debe considerar mientras continúa desarrollando nuevas soluciones”, señala Enrique Hargreaves, Gerente de Ventas de SIG para Chile y Latinoamérica.
El debate ocurre además en medio de una creciente presión regulatoria. Este año, el Ministerio del Medio Ambiente publicó el reglamento de la Ley 21.368 sobre plásticos de un solo uso, que establece nuevas exigencias para productos compostables y el uso de materias primas renovables, reforzando el enfoque de economía circular en el país.
La tendencia no es exclusiva de Chile. En Europa y otros mercados, la industria del packaging enfrenta regulaciones cada vez más estrictas que obligan a mejorar la reciclabilidad, aumentar el contenido reciclado y reducir el uso de materiales difíciles de recuperar. El ecodiseño se ha convertido así en una herramienta estratégica para responder simultáneamente a las exigencias regulatorias y a las expectativas de consumidores más conscientes del impacto ambiental de los productos que compran.
En paralelo, compañías del sector desarrollan nuevas tecnologías para disminuir la huella ambiental de los envases. Entre ellas figuran estructuras que reducen el uso de ciertos materiales o eliminan componentes tradicionalmente considerados indispensables, sin comprometer la conservación de alimentos y bebidas.
La meta de alcanzar envases completamente circulares parece todavía lejana. Sin embargo, la combinación de innovación tecnológica, presión normativa y cambios en los hábitos de consumo está empujando a la industria hacia una transformación que ya no parece opcional. El desafío será encontrar un equilibrio entre sustentabilidad, seguridad y costos, una ecuación que definirá el futuro del packaging durante la próxima década.



