Encontrar un pingüino en la playa no significa que necesite ser rescatado

6 octubre, 2026
Pinguino-varado

Foto: Sernapesca

Ante un pingüino, lobo marino u otra especie marina en problemas, la recomendación de los especialistas es clara: mantener la distancia, alejar a personas y mascotas y avisar a la autoridad. Intentar ayudar directamente puede terminar perjudicando al animal.

Por Equipo de Preservar.

Encontrarse con un animal silvestre herido, enfermo o aparentemente desorientado puede generar el impulso de intervenir. Sin embargo, una manipulación sin conocimientos adecuados puede agravar su condición y también poner en riesgo a las personas.

El médico veterinario y presidente de la ONG Conservación Humboldt, Tomás Pino Damke, recomienda observar primero el comportamiento del ejemplar. Que un animal permanezca inmóvil en la playa no significa necesariamente que esté enfermo. Los lobos marinos, por ejemplo, pueden permanecer durante horas en tierra como parte de su comportamiento habitual.

En los pingüinos, en cambio, son señales de alerta la dificultad para desplazarse, lesiones, sangrado, problemas respiratorios, alteraciones neurológicas o la presencia de redes, líneas de pesca, espineles o anzuelos adheridos al cuerpo.

No devolverlo al mar

Si se encuentra un pingüino, la recomendación es no tocarlo, alimentarlo, darle agua, trasladarlo ni intentar devolverlo al mar. Lo adecuado es mantener una distancia prudente y evitar que se acerquen personas y, especialmente, perros.

La recomendación coincide con las orientaciones de Sernapesca, organismo encargado de responder a los varamientos de fauna marina protegida, entre ella pingüinos, mamíferos marinos y tortugas. El servicio señala que ante un ejemplar que necesite ayuda se debe llamar al 800 320 032 o al 137 de la Autoridad Marítima.

Sernapesca también advierte que no se debe alimentar, tocar, levantar, perseguir o acosar a la fauna marina. En caso de encontrar un animal herido o varado, recomienda informar a sus equipos y entregar antecedentes como la región, localidad o playa y un número de contacto.

La importancia de dejar la evaluación en manos especializadas también queda reflejada en los registros del organismo. Durante 2025 se contabilizaron 289 pingüinos varados en Chile, equivalentes al 24,4% de los ejemplares de fauna marina protegida registrados en esos eventos.

Una fotografía puede ayudar

Tomar una fotografía puede aportar información útil para determinar qué ocurre, siempre que se haga desde una distancia segura. Junto con la imagen, conviene informar la ubicación exacta, el nombre de la playa o localidad, una referencia para llegar, la cantidad de animales y su condición aparente.

La misma precaución aplica a los llamados “popitos”, las crías de lobo marino que pueden permanecer solas en la orilla mientras sus madres se alimentan. Su presencia sin un adulto cerca no significa necesariamente que estén abandonadas, por lo que tampoco deben ser devueltas al agua sin evaluación profesional.

La regla, en definitiva, es sencilla: alejarse, proteger al animal, observar, avisar y no intervenir. Como resume Pino Damke, “la mejor ayuda es mantener la distancia y dar aviso”.

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