Chile sigue sin Ley de Incendios tras tres años de tramitación

La iniciativa que busca reforzar la prevención de incendios forestales y rurales permanece en el Congreso, mientras el país acumula tres temporadas marcadas por graves pérdidas humanas, daños a viviendas y afectación de ecosistemas.
Por Equipo de Preservar.
Tres años después de su ingreso al Congreso, Chile aún no cuenta con una ley específica para fortalecer la prevención de incendios forestales y rurales. El proyecto, presentado por el Ejecutivo el 3 de octubre de 2023, permanece en una Comisión Mixta que comenzó a funcionar recién en agosto, sin que hasta ahora exista un acuerdo que permita cerrar su tramitación.
El llamado a acelerar el debate fue formulado por WWF Chile, que considera los incendios forestales una de las principales emergencias ambientales y sociales que enfrenta el país durante el verano. La organización advierte que la demora ocurre mientras los grandes siniestros continúan provocando pérdidas humanas, destrucción de viviendas y daños sobre ecosistemas.
De acuerdo con cifras oficiales de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) citadas por WWF Chile, entre el 3 de octubre de 2023 y el cierre de septiembre de 2026 se registraron 17.464 incendios forestales y de interfaz, que afectaron una superficie de 244.227 hectáreas.
El balance de las últimas temporadas incluye el megaincendio ocurrido en la Región de Valparaíso durante el verano de 2024, que dejó 138 personas fallecidas y, según las cifras recogidas en el comunicado, más de 4.000 viviendas destruidas y alrededor de 12.000 damnificados.
Durante la temporada 2024-2025 se registraron seis víctimas fatales. A comienzos de 2026, los incendios que afectaron a Ñuble, Biobío y La Araucanía dejaron otras 21 personas fallecidas, además de más de 330 lesionados, cerca de 22.000 damnificados y más de 4.100 viviendas afectadas.
En conjunto, WWF Chile cifra en al menos 165 las personas fallecidas y en cerca de 35.000 los damnificados durante estas tres temporadas, considerando los principales siniestros.
Una ley que sigue pendiente
El proyecto corresponde al Boletín N.º 16.335-14 y busca establecer un marco regulatorio para la prevención de incendios forestales y rurales. Tras avanzar por ambas cámaras del Congreso, la iniciativa quedó radicada en Comisión Mixta.
Para WWF Chile, contar con una ley no eliminará por sí mismo el riesgo de incendios, pero permitiría mejorar las herramientas de prevención y respuesta frente a un fenómeno que la organización vincula también con condiciones climáticas más favorables para la propagación del fuego.
“La ley no los evita por sí sola. Pero mejora cómo los abordamos en un contexto donde son cada vez más frecuentes e intensos”, señaló Susan Díaz, directora de Comunicaciones e Incidencia de WWF Chile. La representante pidió al Congreso alcanzar un acuerdo sobre los puntos pendientes y evitar que la aprobación continúe postergándose.
La tramitación también enfrenta diferencias sobre artículos que ya han sido acordados por los parlamentarios. Según el comunicado, incluso se ha planteado la posibilidad de que el Ejecutivo presente un eventual veto sobre algunas de estas disposiciones.
El impacto sobre los ecosistemas
Los incendios no solo afectan a las personas y la infraestructura. WWF Chile advierte que el fuego puede destruir hábitats, biodiversidad, bancos de semillas y la microbiología del suelo, generando impactos que persisten después de que las llamas son controladas.
La organización sostiene además que el cambio climático está contribuyendo a extender la temporada de incendios y a favorecer condiciones de mayor frecuencia e intensidad. Las grandes tormentas de fuego también liberan importantes cantidades de dióxido de carbono, lo que, según WWF Chile, supone un desafío adicional para los objetivos de carbono neutralidad y restauración de ecosistemas del país.
Para la organización, la aprobación de la ley debería ser acompañada por una política más amplia de prevención y recuperación. Entre las medidas que plantea están la gestión preventiva en zonas de interfaz urbano-rural, zonas de amortiguación, planes de manejo, educación ambiental y un mayor respaldo a las comunidades locales que participan en la prevención.
También propone avanzar en la restauración de los ecosistemas afectados y revisar aspectos relacionados con el cambio de uso de suelo en terrenos quemados.
La discusión llega así a una nueva temporada de incendios con el proyecto todavía pendiente. Para WWF Chile, la combinación de sequía, altas temperaturas y viento asociada a la crisis climática hace que la prevención sea una tarea cada vez más urgente.
“Cada temporada que pasa sin esta ley es un riesgo que asumimos como país, para las personas y para la naturaleza”, sostuvo Díaz.



